Existe cierto nivel de intimidad en el acto de compartir un mate. Se trata de un lenguaje casi universal en Argentina y en algunos países limítrofes en el que un simple objeto se convierte en un símbolo de escucha activa y compañerismo.
Pero para entender lo que esto significa, tenemos que introducirnos en la historia del mate y conocer sus secretos y la mejor manera de hacerlo es recorriendo su nuevo museo.
El ritual del mate se traslada a Buenos Aires.
Alberto Plaza, bahiense, criado en Sierra de la Ventana es el fundador de este espacio donde pueden encontrarse diferentes tipos de mate. “Su máster en cebaduría” nació en 1979 mientras realizaba el Servicio Militar en el Comando Quinto Cuerpo del Ejército de Bahía Blanca entre rutinas y reglas estrictas.
Dos años después, en 1981 ingresó a trabajar como chófer de ambulancia en el hospital Dr. José Penna de Bahía Blanca donde continuó con su ritual entre médicos y personal administrativo y fue en aquellos años que su colección cobró vida. “Ahí fue donde empezó todo. Cada compañero es un puente, un momento de pausa, de conversación, de vínculo” afirmaba Plaza en diálogo con Tn.


Sin embargo, este no fue su primer museo. En el año 2008 el mate contó con un espacio en Sierra de la Ventana, pero fue su nieto Alexis quien lo convenció de mudarse a Buenos Aires.
Hoy es una realidad que explora mediante un recorrido cultural el origen y la historia del mate.
Cuenta con alrededor de 3.000 objetos en exhibición entre los que hay piezas de platería colonial, mates de colección de todas las épocas y los isabelinos que fueron los primeros mates de cerámica de fines del siglo XIX y comienzos del XX.
Estos fueron encargados por la incipiente burguesía criolla, mayoritariamente extranjeros que acostumbraban a tomar el té en vajilla fina pero que ya habían adoptado al mate como su ritual.
También se exhiben curiosidades como pavas fabricadas en arcilla o terracota, calentadores antiguos, termos marca Lumilagro de distintas épocas, yerberas, mates de madera pintados con los personajes de caricaturas como Hijitus, Anteojito o Condorito y hasta un mate gigante dedicado a Diego Armando Maradona.



Existe un rincón que muestra la conexión entre las grandes personalidades y el mate. Pueden verse fotografías como la del Papa Francisco, José Alberto Mujica, más conocido como “Pepe Mujica” ex presidente de Uruguay y hasta el mismísimo Obama posando con esta infusión.
Hay un sector especial que homenajea al mundo del fútbol donde se puede encontrar entre otras cosas, la réplica del mate de Lionel Messi realizada por el orfebre Luis Armando Novoa, en cinco metales (alpaca, bronce, cobre, plata y oro) que mide 21 centímetros y lleva en la base el nombre de Antonella, su esposa y los hijos del astro del fútbol.

También hay un área con envases históricos de yerba mate entre las que se encuentran marcas como “Cuarto de milla”, “Flor de Lis” o “Bonafe” junto a latas y carteles publicitarios antiguos.
El mate tiene su e-shop.
En el primer piso del Museo hay una tienda electrónica donde se pueden comprar objetos como mates (y personalizarlos si se desea) bombillas, entre otras cosas.

También cuenta con un mate bar para disfrutar de una experiencia completa y la posibilidad de realizar visitas guiadas y degustaciones.
El museo abre todos los días de 9 a 19 horas. Un dato a tener en cuenta: el último ingreso es a las 18 : 30 .Para más información sobre precios y combos consultará su sitio web https://museodelmate.com.ar/




